Toda mística auténtica, incluido el zen si queremos considerarlo así, insiste en esta luz interior. Por mucha importancia que se la atribuya al maestro exterior, nunca ha de ser sino un servidor del maestro interior. El maestro exterior es importanta como guía para no equivocarse tomando como maestro interior lo que no es más que una proyección del yo limitado y autosuficiente. (...) Nada ni nadie debe suplir la propia luz interior."
AM. SCHLÜTER RODÉS. El verdadero vacío/ La Maravilla de las cosas. Ed. Fundación Zendo Betania.
