sábado, 17 de mayo de 2014
Me dicen: -¿ Oyes?- Oigo y escucho el canto que asocian con la alegría y añaden que los pájaros están contentos. El jolgorio de los gorriones en celo, qué curioso, qué normal y repetitivo, cada primavera desde todas las primaveras existidas.
Escucho, me escucho, me emociono y me digo gracias.
Hablamos de esa melodía silenciosa que primero ellas, las flores, escuchan, después los animales y, al final, cuando todo es evidente, los humanos la descubrimos.
Eso es la VIDA real, la que nos mueve con esa pequeñas e insignificantes cosas de la primavera, como el revuelo de las mariposas, el camino de las hormigas, un caracol a punto de tener serios problemas de estrés, una abeja libando en las glicinas que cuelgan del porche de madera resistente a las inclemencias del tiempo evocándome un jardín japonés. Por un instante, esa felicidad tan inmensa que nadie me ve.
2 comentarios:
Feliz primavera!!!! desde este invierno que aunque las fechas digan que no, ya comenzó.
Para cuando otra aurora boreal?
Saludos esquimalita
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