viernes, 8 de febrero de 2008

UN SUSPIRO


A pesar de todo, tenía alma de poeta. Era rabiosamente inspirado, incluso cuando se enfadaba. Le brotaba la poesía por cada uno de los poros de su piel. Yo amaba profundamente ese alma que me hacía tocar el cielo y sentirme como una Diosa en la cotidianidad de mi día.

( a petició de la memòria cau de google)

4 comentarios:

nomesploraria dijo...

:)

Nosotras dijo...

bonito tocar el cielo con tus palabras

Besos.

Abril (la mateixa)

Anónimo dijo...

Moltes gràcies Abril!
¿Pero cuántos blogs tienes?

Abril dijo...

jeje...cuántos cuentas? mio 1, con otr@s 1. No son tantos....

besos