lunes, 31 de marzo de 2008




Hace poco abracé, vaya, nos abrazamos y ronroneó levemente, me supo a delicia. Este gato era de pelo semiblanco. No me dijo miau ni mèu, pero me encantó esa pequeña demostración de complacencia. Creo que él no se percató de su leve expresión que captó emotivamente mi oído. Dicen que los gatos nos adoptan, éste no me adoptó.


2 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Era yo el gato?

Inuit dijo...

Dime tu nombre y te diré si lo eres.

:)))