domingo, 2 de marzo de 2008




Te amo,
te amaré siempre,
sobre todo en las horas bajas de la media noche,
después de haberte aparcado todo el día.
Te amo,
desde el rincón de siempre,
donde no se posa ni el polvo
porque la brisa de tu pensamiento se lo lleva.
Te amo, te amaré siempre,
pero te dejo,
en ese rincón que pinto del color de tu día inventado por mi.
Te amo,
te sigo amando,
desde el rincón donde las arañas no quieren tejer sus hilos por miedo a que tu luz las ciegue,
y sigues sin saber, AMOROSIDA MEVA ,
que mi cielo te ama hasta la médula y el tuétano de tu maravillosa vida,
pero te aparco hasta que las ganas de ti me ahoguen,
entonces, inventaré palabras pinceladas con la tonalidad de tu alma,
entre tanto, te seguiré amando,
en el rincón solitario de tu día,
sin que nadie lo intuya y tú misma lo dudes.

2 comentarios:

VENUS dijo...

Que bonito Inuit! Para mi, el poema mas bonito que has escrito. Estas últimamente radiante!!
Me alegra que estes así.

Un abrazo y una sonrisa para ti.

Inuit dijo...

Venus,
Éste que comentas tiene mucha rábia dentro.
Hay personas que creen que amar es tener a la persona cuando le va bien,cuando les vienen los impetus de no sé que cosa,...... sólo siente y viven según las necesidades de sus ombligos.Espero que no te los encuentres,porque son encantadores de serpientes y muy dañinos.
Mucha rábia aunque no lo parezca.
Gracias por tu comentarios.
Una aurora boreal.