
Escribiste la nostalgia en mi piel con tinta rozando la invisibilidad. Ya ves, pensé, qué poco me dolió, incluso me gustaron las caricias de las pinceladas a modo de ritual caligráfico japonés. Te lo voy a decir, casi, casi, rocé una sutil y delicada muerte, ahhh!!!! Me vestí con todas las letras gozosas, desperezadas de tanto lamido en mi espalda.
Pero el tiempo, losa sutil que marca, fue agrietando cada uno de tus trazos. La sintomatología de la enfermedad latente se me fue manifestando en brisados, sacudidas, vocales cegadas y asfixiadas, escisiones...Se me empezó a hacer viejo y doloroso el poema y el canto. Quise cambiar de piel, pero a las palabras le habían crecido raíces que se habían apoderado del corazón sin compasión y éste casi agonizante, con un hilo de latido, se dijo, que sería tierra fértil para que germinara la esperanza.
El tiempo (tic-tac, tac-tic, tac, tac, tacccc) largo, larguísimo, interminable, a veces.....
Ayer, mientras desayunaba, noté que alguien acariciaba los cristales con las yemas de sus dedos, era la esperanza.
25 comentarios:
Qué preciosidad el primer párrafo, Inuit. Esa nostalgia placentera, esas letras en la piel...
Y de ahí ya paso al último, no quiero recrearme ni en el tiempo ni en esas raíces. Prefiero tu esperanza.
Un beso.
Y buenas noches.
querida inuit,
a partir de ahora no saltarse ningún desayuno...
muchos besos.
Codorníu no se molesta en absoluto. Es más, encuentra muy bien escogida la imagen del espantapájaros.
Las imágenes literarias que aparecen en esta entrada son de una gran belleza. Se nota que te ves en el espejo precioso.
Un beso.
Pepe.
pos déjala entrar, mujer...
Si mientras desayuno, llama a la ventana... lo dejo todo, café, croissant, tostada o lo que sea... Y abro bien grande, no importa si afuera hace - 10 grados...
Besitos llenos de esperanza Inuit!
Deberíamos tener la posibilidad de mudar de piel cada vez que atravesáramos una situación determinante. Una experiencia de ésas que agrietan y corroen.
Hermoso texto, Inuit.
Amiga, pues todavia tienen que doler mas las palabras que quedan gravadas en los Kas esos, si es que existen...
Bellisimo especialmente el final, no dejes por nada del mundo que se escape.
Un abrazo, amiga Inuit
Abre la ventana y saca a pasear el corazón, se lo merece.
Podrían existir palabras mejores para personificar aquello que no se vé, que no se siente, ni se oye, ni se toca......¿quizás se pueda oler?...¿a que sabe?......
Pero tú, has sido capaz de ponerle manos a la Esperanza......
Salu2ssssss
Siempre acaba apareciendo cuando se la invoca,dale cuerpo y escribe sobre ella todo lo que deseas.Hermoso escrito,sin dudas.
Un beso,Inuit.:-)
Me ha gustado todo pero sobre todo todísimo la imagen final de la esperanza tocando en los cristales...
Me ha recordado a una peli que ví hace siglos: "El libro de cabecera". Es de una japonesa que busca a su amor probando diferentes amantes que han de escribirle en la piel...
Besitos boreales
Por favor, Inuit, cuánta belleza hay en este texto, cuánta delicadeza, qué imágenes evoca, cómo suben las caricias, que son algo más, que son palabras... Y al final, porque después de los días interminables es lo que todos merecemos, esa esperanza. Qué bonito, escribir "Esperanza" en la espalda.
Dulces besitos.
Estoy segura que si notaste la caricia de la esperanza, es, porque tienes el canal de la misma sintonizado en la frecuencia correcta; existe gente, que es incapaz de oírla aunque estén gritándole al oído.
La sordera del alma es la peor de todas.
Besos
hablar de la piel ya me conecta con el tacto y despierta los otros sentidos.
escribir sobre la piel trae a mi memoria una película: "Escrito en el cuerpo" y además me surgen imágenes de cuerpos tatuados y pintadosm algunos con verdaderas obras de arte.
Una vez conocí a alguien que llevaba escrito y dibujado en su torso y espalda, recuerdos de sus muchos viajes....Al preguntarle el motivo me dijo que ya había hecho un escrito legal para donar su piel, el día de su muerte al museo antropológico.
Luego, me enteré que en el mundo hay varios que han hecho lo mismo y todavía me quedo sin comprender el signficado. Comento esto que puede ser totalmente loco, porque fue lo primero que visualicé y sentí, pero la mención de la esperanza al final me dieron ganas de cantar el Himno a la alegría", con todas mis fuerzas y ganas para que se escuche a lo lejos, en esos lugares de los que estamos separados por el océano.
escucha hermano
la canción de la alegría.......
un beso enorme desde el sur, que también existe.
Bueno, Fusa me ha pisado la frase...en fin! También es mi preferida.
Te siento vestida de otoño...Cuídate!
Mmmm, hay ideas del texto que me gustan mucho. La esperanza llamando al cristal... la escritura en la espalda...
Escribes requetebién, pequeña Inuit.
Paso mis dedos por la pantalla, contagiado de esa esperanza tuya.
Un beso.
Y la esperanza nos llama, unas veces sutilmente como en tu caso y otras más precipitadamente, cómo en el mío... pero siempre está ahí... tras nuestros pasos...
besitos grandotes...
Hay esperanza?
Tendré que mirar los cristales cada hora.
Quizás tenga suerte.
Bellisimo Petita....
besos
Que acaricie los cristales con cuidado, que no sangren las heridas, y que el tiempo ya no sea interminable, sino fugaz.
Es precioso Inuit, como siempre. Un abrazo.
Precioso texto petita Inuit; me ha podido lo de las raíces de las letras. Esta versión botánica del: "escrito a fuego", explica mejor algunas sensaciones; no se trata de una cicatriz, sino la colonización rizomática de una voz que perdura, adueñándose de cada palmo de una piel que ha sentido caricias en la espalda.
Buenas noches.
Eres muy buena, amiga. Aunque mi anarquía me haga venir de cuando en cuando siempre salgo más que satisfecho, salgo gozoso.
Me gustó esa descripción del tiempo, losa sutil que marca. Mi adorada escritora M. Yourcenar llamaba al tiempo, el gran escultor.
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Saludos, Goathe.
Intensa, profunda. Cada letra es pasión.
Nuevamente llegas. Y con eso basta para mí.
Me gustó.
Besos.
PD. Gracias por tus palabras por lo de Bethania. Aún sigo contenida.
Una preciosidad digna de llevar grabada en la piel.
Un abrazo.
Déjala entrar, que seguramente trae nuevas palabras para tatuar en tu piel.
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