domingo, 26 de octubre de 2008



Maat

¡ Oh, diosa alfarera!

¿ Cuántos kas necesitabas

de mi barro en modelaje

para que un nuevo ka joven me amaneciera?

Miradas ingenuas desvelarían

los secretos de tu eternidad

si con tu torno fueran saciadas

forma y espíritu.



Con afecto