sábado, 7 de febrero de 2009

radio





Recuerdo la presencia de la radio en casa desde muy pequeña. Papá escuchaba un programa de deportes, creo que era radiogaceta, que yo entendía radiomaceta y me preguntaba cómo un programa de deportes tenía que ver con los tiestos y las plantas. Mi padre jamás me lo explico ni yo se lo pregunté. Me escuchaba la radionovelas en verano tumbada en la hamaca a la sombras de una frondosa parra. Recuerdo Jean Eyre, me emocionaba especialmente, creo que desde entonces me viene ese ñoñería enamoradiza de los imposible amores sentidos, ese amor por encima de convencionalismos que soporta todos los avatares, son proezas individuales.... un amor ideal insistente, de la entrega absoluta (alguno conozco, pero poquísimos) que se viene por tierra con la primera evidencia de la cotidianidad.
De mayor la radio estaba presente en muchos momento, sobre todo al cocinar. Me gustaban programas como la ciudad invisible, la bañera de Ulises, la estación azul, el séptimo vicio, entre otros. No sé que pasó que dejé de oírla.

(Días de radio,
mil abejas libando en mi cerebro.
-¿Admiras?
-no, ya no

no sé que es eso...
y los que admiraron, ayer,
lloraron
-quiero hablar contigo
-se me escapa el tren
trazamos una línea fina,
delgadísima

en la tristeza

Nos dijimos adiós con silencios y en silencio
dejó de cantar la radio.)
"amarillo, el submarino es"

Si me leéis y encontráis erratas no dudéis en avisarme, gracias.
Inuits

25 comentarios:

€_r_i_K dijo...

Si no te aviso, no te preocupes, también te leo, Petit....
Ayyyyy, cuantas cosas vacilaban en nuestras cabecitas, y quizás ese diálogo perdido, hubiese punto tantas cosas en su lugar....
Pero no, de todos modos, debía de ser algo mágico eso de creer, que los jardineros jugaban al futbol.....

Besos entre ondas hertzianas.....

Sara Royo dijo...

Uno de los recurdos mas fuertes de mi infancia es el de la merienda, mientras mi madre oía por la radio a la señora Francis...

Martine dijo...

La radio curiosamente es mi presente, y la tele mi pasado...
Dedico más tiempo a la primera que a la segunda, me acompaña en la cocina, en el baño, en la mesita de noche, en el coche y en.... el ordenador... se me hace imprescindible...
Una onda de besitos , mi Inuit...

Arcángel Mirón dijo...

Yo trabajé un tiempo en radio. Fue una época maravillosa.

:)

Anónimo dijo...

Inuit, también la radio hizo parte de mi niñez...pero yo la asocio a mi madre, al ruido de cazuelas y vapor de verduras, al entrechocar de vasos y tenedores, mientras Elena Francis leía y aconsejaba...

Isabel Mercadé dijo...

Tienes razón, Inuit ¿Por qué dejamos de oír la radio? Aunque yo todavía me he reservado unos momentos, por la mañana. Claro que el objetivo es sólo práctico: escucho las noticias.
Preciosos texto y poema que me han hecho sentir nostalgia de mis días de radio.
Un beso.

mjromero dijo...

... y yo que me despierto con la SER, pero claro no es lo mismo...,
qué entrañable lo que cuentas,
ah, LM me pide que te diga que le ha gustado mucho..., se nota que en su infancia también hubo radio.
Besos.

Anónimo dijo...

¿Me creerás, mi querida amiga, si te digo que por un minuto de tele que veo, escucho -por lo menos- diez minutos de radio al día?

La radio estuvo muy presente en mi infancia, una radio grande grande... de ésas que parecían teles de 19 pulgadas. También fue una compañera fiel en mi juventud. Ahora, sobre todo por las noches y al amanecer, es una aliada sin igual para "auyentar los fantasmas", que decía Paco Rabal.

Un beso, Inus.
Buenas noches.
Codorníu.

(No te dejes quitar las faltas de ortografía, que aquí son como el acento para el lenguaje oral: toda una marca personal)

I. Robledo dijo...

Amiga Inuit, a Antiqva -siempre tan cavernario- la television le produce "picores"... Ultimamente solo veo alguna que otra pelicula y siempre de modo fragmentario, ya que me duermo inexorablemente... Y eso que solo intento ver alguna pelicula que previamente he identificado como "buena" en el periodico. Pero los anuncios hacen que el duende "Pegaojos" acuda siempre en mi auxilio.

Sin embargo, la radio me encanta. La escucho por las noches (las tertulias) y por las mañanas (las noticias)

Por motivos que no vienen al caso, en los tiempos del servicio militar me harté de hacer guardias... y por la noche me pasaba esas guardias, entre los pinos y la niebla, con el fusil en una mano y el transistor en la otra, escuchando las emisiones en la mas absoluta soledad... Posiblemente aquello me marcó para siempre. Los puestos estaban en medio de pinares inmensos e inmensamente solitarios por los que jamas vi a nadie...

Un abrazo, amiga Inuit

Inuit dijo...

Qué entrañables que son vuestros comentarios, qué emisora tan bella sois, plural y personalizada...qué brisa tan agradable, abraza y mueve las músicas del corazón. Es un privilegio disfrutaros. No quiero cambiar de emisora.
Gassho hasta el suelo.

INUITS

sinespacio dijo...

Increible querida Inuit!!!
la foto que publicas es una copia exacta de la radio que teniamos en casa cuando yo era muy niño!!!
Gracias querida amiga, gracias por la remembranza.
Un beso

Anónimo dijo...

Querida Inus, enfocas el arte de desaprender para vivir en la sorpresa, como los aviones la pista de despegue.

Me ha gustado esa idea de saber cada vez más que uno no sabe casi nada de nadie.

Y esa suma de nadas...

Buenas noches (o días)
Pepe, o Codorníu, o...

alba dijo...

Inuit, he cerrado los ojos y he imaginado que tu historia la escuchaba. Sonidos chasqueados del ayer.

Un dulce beso.

Sergio Astorga dijo...

Inuit, vengo visitarte en onda corta y con la certidumbre te puede afrimar, reproduciendo un anuncio que pasaba en México: "Se ve mejor en la radio"
Un abrazo sonoro.
Sergio Astorga

Marysol Salval dijo...

Yo, como Sinespacio, recordé la vieja radio con esa imagen...es que él y yo compartíamos todo...como hermanos.
También me recordó los versos de un poeta de mi región, Bernardo Reyes:

Y en las radios,
Qué había dentro de las radios?
Por más que miré por las rendijas
no vi a nadie.
pero parece que sí había alguien,
entre los tubitos encendidos
sí había alguien,
sólo que no lo pude ver,
por más que miré
por las rendijas de la vieja radio.
Un abrazo sonoro, bella Inuit

NuNú dijo...

¿Y por qué no lo retomas, guapa?
Últimamente yo me estoy aficionando a la radio pero por internet. Me gusta mucho, muchísimo más que la tele...

Gregorio Omar Vainberg dijo...

Inuit
Mi historia con la radio se remonta a mi abuelo, que escuchaba operas y noticiosos, ademas de radionovelas, y yo me sentaba con él a escucharlas, la radio a válvulas de él, daba patadas por el cable de antena que le salía por atras, (a la radio, no a mi abuelo)

Y para Marysol, o para Bernardo Reyes, les informo, que dentro de la radio, no había nadie, que ella fué meticulosamente desarmada, válvula por válvula cablecito por cablecito, y me quedé fascinado por esa cosa de la sintonía, con esas chapitas de aluminio, perfectamente alineadas que se cruzaban entre si, pero no habia nada de nadie. Y despues, ya no hubo mas nada de voz, ( ni de patadas)
Un beso

Tawaki dijo...

Me encantan esos aparatos de radio de hace cincuenta años. Ahora la escucho menos, pero Raciogaceta me acompañó muchas tardes de domingo.

Un beso.
PD ¿erratas? revisa las dos primeras líneas, ja,ja.

Inuit dijo...

Gracias Tawaki, gracias, un abrazo.
Inuits

Anónimo dijo...

Cuantos recuerdos me trae ese modelo

un beso

SHOBOGENZO dijo...

Felicidades, Inuit. No puedo hacerlo en la última enrada. Me gusta leerte.

Un beso.

qui sap si... dijo...

A propósito del mar

Em deies felicita’m
i jo et felicitava.
“Mira avui em trobaré amb ell
i farem una festa”,
i jo me’n alegrava per ell.
M’havia passat mitja vida estimant-te
i l’altra mitja lluitant per oblidar
que mai podries ser meva.
Un nosaltres ja molt antic
que no feia el nosaltres que volia.
I la mar va anant carregant
de sorra l’espatlla molla
i era quasi invisible,
igual que ho era per a tu,
i cada gra em coïa
la pell encetada encara menys
que la indiferència
dels teus silencis els darrers temps.
Fou una ombra del passat,
ara ja ni tant sols això mateix,
ni un record del temps que fou
de les confidències que compartirem.
Avui potser vols tornar
a celebrar un aniversari sense mi,
i jo des de l’orgull ferit et dic felicitats,
per tot l’amor que et vaig tenir i qui sap si...

AlmA :) dijo...

te dejo un abrazo gigante... y un beso
:*

Inuit dijo...

Shobogenzo,
Gracias por tu visita y comentario en Inuit
Auroras

Clarice Baricco dijo...

Curioso, últimamente he pensado mucho en lo que nos dejó la radio en nuestra infancia y actualmente lo que nos sigue dejando.
También recordé que el año antepasado y pasado, viví una hermosa etapa laboral, colaborando en la radio. Quizà debería de escribirlo, no lo sè.
Total pequeña y grande Inuit, que tú siempre me traes gratos recuerdos.

Besos.