miércoles, 12 de noviembre de 2008


No escribiré más

atravesaré la puerta que franquea el lago
no sabrás más de mí
podrás decirte, si la duda te asalta, qué mal lo hice.
Las huellas y su resonancias el polvo las tapa
pero ¿sabes? los vientos cambian de opinión
se remolinan destapando y conjurando

y duele
porque
ya no se está a tiempo
y el tiempo ama incluso en el olvido
Te dice buenos días ¿la ves? vive, respira, late ...
También te dice
buenas noches, duerme frío y entrecortado.

No había puerta
no hay puerta
pero el lago vive lejos de tu mirada.


6 comentarios:

€_r_i_K dijo...

Inuit, me encató....
Los vientos que se arremolinan redescubren las huellas cubiertas por el polvo.......
No te recluyas como beduino en el desierto....
La pena es lo que está lejos de la mirada.....

Salu2ssssss.....

Clarice Baricco dijo...

Me mató. Es hermoso, intenso, duele y a la vez libera.
Me gustó mucho.


Abrazos


Graciela

SUSURU dijo...

las palabras se clavan en el corazón como si fuera atravesado por una espada, y al mismo tiempo, el saber que no hay puertas, no hay puertas abre las posibilidades de viajar a cualquier mundo, porque ya allí, en ese momento se unen el viento y la libertad para poder volar.
besos

Antón Abad dijo...

Siempre se está a tiempo; recuerdo un hombre que dijo: "No más palabras, un gesto; no escribiré más", y cumplió su promesa. Lo triste es que hizo algunas llamadas a sitios equivocados, para quedarse.
Ud. escriba Inuit, escriba.

Anónimo dijo...

Mi pequeña Princesa Polar...hay una gran puerta, de otro mundo el Oriental, pero tus palabras dicen lo que tu imagen desmiente. Atrévete a pasar...

Sirena Varada dijo...

¿Duele Inuits?
Tras aquella puerta (Torii) hay un gran santuario (Itsukushima); un lugar en el que, como pocos, se respira paz y espiritualidad..., y los ciervos pasean por playa.

Besos

"Ven a mi madriguera, dirían los animales amigos", ¿lo recuerdas?