martes, 3 de febrero de 2009




En el jardín de casa nunca hubo magnolias, pero a mí me hubiese gustado

cobijarme a la sombra


de un gran árbol y entrelazar con lápiz y papel sueños.

Había supervivencia de sábanas saludando al viento

estandartes de colada zapateada al azulete.

Ni nací blanca ni viví en el blanco.

Me siento gris

caminando en ese impreciso y escurridizo gris melancolía.

...........................

Un gris claro saluda a un gris medio y de lejos ven a un gris oscuro. Se miran, se sonríen y piensan que es un alivio no estar tan solos.



Saludos a los días como éstos.







18 comentarios:

€_r_i_K dijo...

Tarde en entender lo de los polvitos azules en le barreño de lavar la ropa.....
Y sí me ha traido al recuerdo, de cuando no se quejaban por no tener secadora....lavadora.....lavavajillas, y ahora, no saber vivir sin ello....
Salu2ssssss petit.....

I. Robledo dijo...

Ay, escribi un comentario y me parece que no lo tomo...

Evocaba otro "azulete": el que los estudiantes agolfados aplicabamos a los palos de billar en aquellos billares legendarios que existieron en otros tiempos....

Habra alguna jovencita que en estos tiempos sepa lo que es el azulete del que tu hablas?

Un abrazo, amiga

Martine dijo...

Las Magnolias tampoco son blancas del todo, y se marchitan en cuanto las tocan... Pero a mí tambien me hubiera gustado cobijarme bajo una, contigo...
Y es que, eso si, huelen tan y tan bien...

Grises siguen los días tambien...Y llueve y ya cansa, verdad?

Dulces besitos con olor a Magnolia...

isis de la noche dijo...

yo quiero saber lo que es el azulete del que hablan tú y Antiqva.... :)

Mira qué coincidencia.. te escribo desde un gris medio...

un abrazo naranja como el sol, que disipe la niebla..
;)

mjromero dijo...

Inuit,
todo el mundo nace blanco, lo que no es ninguna suerte, o sí, según se mire,
el camino en blanco
los días en blanco,
todo el povenir
por venir en blanco
todo como una hoja en blanco
para que en ella escribamos nuestra vida gris o rosa o naranja
o amarilla
o llena de luz como tu voz.

besos.

Lena yau dijo...

El blanco es lindo cuando se salpica...de grises, de azules, de mil colores.

Me gustan los grises en general y tus grises en partucualr.

Especialmente porque los has reistrado en letras para que todos podamos verlos y disfrutar de ellos.

(Yo también saludo a éstas tus letras...leí magnolia y se hizo la magia en forma de perfume y de máquina del tiempo)...

Te dejo besos, Petita...y cariños también!

(gracias por el cometario...me esponjó el alma!)

Pedro J. Sabalete Gil dijo...

También veo muchos grises últimamente. Al menos, no en casa pero cerca tengo magnolios esplendorosos de más de 200 años. En junio dan su flor y el octubre una piña del rojo más intenso.

Muy bello Inuit.

Tawaki dijo...

Yo creo que el gris está infravalorado, pero da un toque de moderación a los que sólo piensan en blanco o en negro.

Un abrazo.

sinespacio dijo...

Recuerda que no todo es monocromático querida Inuit, aparte de los grises y los blancos tambien está el arco iris.
Un beso

qui sap si... dijo...

Escric a l’ombra del pi,
assegut a la gespa molla
del rec matiner,
el sol baix neix
darrera la muntanya,
la ploma escriu
garbuix de lletres
que en llegir em sonen
els versos que t’he dit per la nit,
hores abans
quan els sons són esclats
d’aire en el silenci nocturn.
Enlairo els ulls
i veig que reps el nou dia cara al vent,
amb la toga acolorida
del llençol que jeia a terra
quan tu i jo més que parlar
jugàvem al perenne joc de l’amor.
Aquest dia d’aquell estiu,
vaig saludar-lo
només per tu,
com tot lo més bell que em ve,
només per tu,
en la llar
que compartim ja tants anys
que voldria eterns.

gloria dijo...

Qué maravilla de final Inuit. He sentido que mi gris se hacía mucho más llevadero hoy. Gracias.
Muchos besos.

Arcángel Mirón dijo...

¿Viste "El ladrón de orquídeas"?

:)

Anónimo dijo...

Ese impreciso y escurridizo gris melancolía todavía es algo.

Sé que es mucho pedir colgar del acantilado sin cuerda ni rama.

Pero -más tarde o más temprano- estamos abocados a soltarnos incluso de eso.

Un beso.
Codorníu

SUSURU dijo...

bellísimo post con ese aroma y el balnco único de las magnolias...
todo sensibilidad.....

y aquí voy llegando con una nueva propuesta:



Próximamente se hará en mi casa una fiesta muy especial.
Habrá baile de mascarados.
Será prontito y espero contar con tu asistencia.
Para ello cada cual deberá inventarse un personaje con “máscaras” y un disfraz y en su propio blog presentarlo con un pequeño relato.

Por ejemplo poniéndole un nombre, diciendo a qué se dedica, qué expectativas le genera este baile.

Amplia libertad para convertirse en lo que se les ocurra.

Si necesitan alguna otra información pueden escribirme a brindando@gmail.com

Si leen mi blog , se darán cuenta que vine colocando post de máscaras, hablando de Dionisio y haciendo un pequeño caldeamiento para ir introduciéndolos en el tema.

Espero estemos todos juntos para palpitar este momento, convirtiendo los lamentos en baile, darnos permiso para quitarnos lo que nos oprime y sentirnos con libertad y comodidad para dejar que toda nuestra creatividad se exprese.

Será un gran momento de encuentro.

El encuentro de Los Unos y los Otros. Qué les parece? En la diversidad nos enriqueceremos.

Postearé algunas cosas más que irán ayudando a preparar la fiesta. Puedo contar contigo?

Ya recibiran más noticias…y a prepararse!!!!!!!!

Gracias desde ya por animarse.
besos multicolores

Marysol Salval dijo...

Cuando miro a la Luna, alcanzo a ver un halo de grises en su contorno: es el arcoiris lunar, pocos pueden verlo...
Varios tonos de grises: para algunos, melancolía, para otros, esperanza...
Todo depende del prisma con que se mire.
Besos esperanzados, querida Inuit.

Anónimo dijo...

Este poema eres tú, llena de matices hasta en los días grises, a la sombra de un magnolio (que, por cierto, me encantan).

Precioso, linda Inuit, hasta en la gama de grises.

Un dulce beso.

Isabel Mercadé dijo...

Te he imaginado siempre luminosa, Inuit. Gris es precisamente el color con el que nunca te identificaría. Pero tu texto me ha encantado, quién no se ha sentido a veces gris añorando el magnolio que nunca ha tenido.
Una abraçada lluminosa com tu.

Anónimo dijo...

Ahhhh!!! Mi Dama Polar...No sé si te conté una vez, que de niña mi flor favorita era la amapola y de adulta comparte podium con la magnolia, me encanta su olor, su grandeza a la vez que delicadeza...

Y hoy es gris claro, pero mañana olerá a vainilla y limón, será blanco y verde, rozará con las hojas tu ventana y te dirá Inuit, cántame en tu blog otra canción.

Besos!