Tierra Nuestra

Tierras familiares
de ancestros
labradas al frío
segadas al calor más intenso
grandes y chicos
la conocen
a palmos, a pies, a zancadas,
la huelen, la comen, se bañan con ella
la sueñan rebosante de granos
la Rezan
la aman más allá de la muerte
en los otros.