sábado, 9 de mayo de 2009

UN BANCO PARA CODORNÍU


Foto Inuit

.....En su amplio jardín, con piscina, había un banco casi recostado en la fachada principal de la casa. Cuando lo vi, mi
inconsciente pensó sin pensar, supo sin saber, que su silenciosa presencia reclamaba una fotografía. Creo, incluso, que todos los espectadores inanimados del tranquilo lugar sabían, antes que yo, que la foto tendría un destinatario oculto, nuestro entrañable, recoleto, tímido y silencioso Codorníu ..... El hombre de las letras que acarician y que vive ajeno a la dimensión de su vibración en los demás, sus lectores. Creo que el color del banco fue acertado, el del mar a rodales, de líquenes a modo de pequeñas incrustaciones y vegetaciones marinas. Él tampoco sabía de dichas sincronicidades. Fíjate Codorníu, hasta el color y los efectos se aliaban para la causa.

Pienso que le puede incomodar esta entrada (le puede ruborizar), pero el banco tiene clase y años y se la merece.


Una sonrisa afectuosa de Inuit