jueves, 2 de julio de 2009



Os deseo un plácido verano, que sabéis que nos lo merecemos.

Esta foto está tomada en tierras de Castilla. Era un anochecer frío, gélido, pero rabiosamente hermoso, de una espiritualidad sobrecogedora. Se unían todos los lazos, fraternidad y ancestros, con el ciclo de la vida. Cuando esto sucede, siento la presencia de lo sobrenatural en lo cotidiano y le encuentro sentido a casi todo. Un beso inmenso y agradecido.




2 comentarios:

Isabel Mercadé dijo...

Yo también te deseo un hermoso verano.
Un beso, querida Inuit.

Inuit dijo...

Muchas gracias querida Bel.Me sales que estás cerca del mar ¡qué bien! Es tan relajante... la brisa, el azul, esa sensación casi milagrosa de paz en el bullicio.
Acabo de llegar de un sesshin y estoy un poco descolocada, pero prometo ponerme al día, de eso, de mar.
Un abrazo inmenso
Inuits