domingo, 22 de noviembre de 2009

Foto Inuit. Delta del Ebro 11-10-09



Amaneció

después del temporal
y de una navegación ahogada.
Amaneces cada día
incluso cuando yo no amanezco
exultante amaneces
y yo
amanezco en ti
sin remedio
sin retórica
y sigues amaneciendo.
Bostezas la brisa de un halo impreciso
susurras
te amo
-todavía creo que la luz tiene su propio alfabeto-
y amaneces.
Te espero
al remanso
en la calma
en tus brazos
en la curvatura de tus palabras
y amaneces más en mí que yo en ti
parábola incierta.


6 comentarios:

Angeles dijo...

Es de una belleza en la que no caben más palabras que las tuyas.

No se que tienes, que siempre consigues que haga míos tus poemas….

Petons

Malvada Bruja del Norte dijo...

"Te espero
al remanso
en la calma
en tus brazos
en la curvatura de tus palabras
y amaneces más en mí que yo en ti"

Precioso!

Sara Royo dijo...

Es precioso. Precioso.

Anónimo dijo...

Grandes y chicas,
aparecen estrellas
dentro del frío.

TAIGUI (1709-1771)

Te dejo otro, de este maestro en Aguasabajo.

Qué bonito todo lo que tocan tus letras.

Un beso.

Clarice Baricco dijo...

Una linda foto y un poema que guía a seguir creyendo.

Abrazos.

G

Pedro J. Sabalete Gil dijo...

Uno de esos poemas que debieramos leer cada mañana para recopilar fuerzas con las que afrontar el día.

Gracias, un abrazo.