Me gusta subir las escaleras zapateando bien fuerte cada escalón. Me encanta escuchar el retumbar del pam, pam, pam de los zapatos en la caja de resonancia del prisma de la escalera. Pienso con qué pie empiezo a subir los peldaños y me doy cuenta que soy de izquierdas, una forma como otra de mostrar un sentimiento. Me produce una cierta alegría este comportamiento infantil. Hay tantas cosas que hago sin premeditación ni planificación. A veces haría más bobadas pero, por edad, no me atrevo. Es tan patético dejar de ser lo que nos hace feliz. Suelo escaparme, siempre que puedo, del cerco del formalismo e intento dar espacio a la niña o al niño que fui. Me reencuentro en las miradas transparentes y luminosas del buen día de cada día y me reconozco en esa fragilidad e inocencia.
De una tortuga
29-11-o9
Llueve en mi ciudad
también
yo lluevo en mí.
Hoy
cala y duele
y llueve.........
31-1-09
De una tortuga
29-11-o9
Llueve en mi ciudad
también
yo lluevo en mí.
Hoy
cala y duele
y llueve.........
31-1-09












