martes, 23 de marzo de 2010

Cosas de cada día


                                                   Imagen google

Iosune tenía un hamster, pero ayer  se le murió.
Se le infló la patita
(pienso que fue la articulación)
¡Mal pronóstico tuvo la inflamación!
 Esta mañana Iosune
un papel doblado  traía
que ayer en el ordenador redactó,
decoró con una cenefa y corazones pintó.
-Ana, tengo una notícia,
mi hamster se  me  murió-
-¡Ay  Iosune qué pena
la noticia me  apena! -
Ana  abraza a la niña y  su perfumada cabellera  besa.
Con un te  acompaño en el sentimiento el pésame le expresa,
con ternura contenida  comenta:
-Iosune  os quiere hablar y una noticia comunicar-
 La niña lee la nota
todos escuchan sin chistar
los ojos abiertos como platos y las bocas 
selladas para el caso.
Hablamos también
de la tortuga de María, del perro de Lucía, del gato de Queralt  y  del canario de  mi mamá....


8 comentarios:

Angeles dijo...

Siempre haces de lo cotidiano una aventura, un viaje increíble por los sentidos y sentimientos, conviertes la vida en algo fantástico y maravilloso.

Petons

marta sesé dijo...

recordo bé, molt bé, quan va marxar la meva tortuga,
quin disgust.

I. Robledo dijo...

Amiga, este sabado sali a pasear al campo, a ver como atardecía... En esas estaba cuando reparé en que Jano, el gato salvaje, me habia seguido...

Estuvimos charlando casi dos horas, sentados en la Santa Tierra, mientras el sol se caia del cielo y los pajaros cantaban como locos (posiblemente se estaba corriendo la voz de que estaba por alli un gato)...

Uhm, fue una delicia...

Son eso si, cosas espontaneas, que no se pueden planificar... De regreso a casa, le dije a Jano que a ver si nos veiamos otro dia por alli y me miró como diciendo: Tu estas loco, amigo... Estas cosas no se repiten jamas...

Y es que los gatos son sabios.

Un abrazo, amiga de los polos

silvia zappia dijo...

tu cotidianeidad *en rima*
deja la tristeza
la transforma en
suave melancolía


mil besos,Inuit*

Sara Royo dijo...

Me ha encantado, está lleno de ternura.
Besicos.

Mar dijo...

El primer dolor infantil de la muerte. Poesia llena de sencilla emoción.
Un beso.

virgi dijo...

Tuvimos un hámster en casa, era un encanto, salía a pasear por la casa cada noche. No veas cuando murió, qué pena nos entró. Y te hablo de adultos, no de niños. Así que comprendo muy bien a esas niña.
Un abrazo

Angeles dijo...

Un beso enorme.

Tú ya sabes porque