martes, 30 de marzo de 2010

Un tast (una tapilla)

                                                 Ilustradora: Anna Berezovskaya.


Esta imagen la tomé del blog de: "Poesia infantil i juvenil de Cocentaina".
Al ver todo lo que se esconde en unas faldas, un mundo de sensaciones me ha tomado. Una primavera, sin duda, para muchos. Recuerdos, en mi caso. La piel gozosa en su singladura se sonreía.




"Y me sabes a bálsamo, a melocotón  en  su jugo, a palabras encontradas, a silencios luminosos, a dulces yemas aprehendiendo mi piel...No sé si fue así o simplemente no fue. En cualquier caso, había luna y noche,  espíritus del bosque  y vivíamos en  el país de nunca jamás"



11 comentarios:

Anónimo dijo...

Los ilustradores de las obras de literatura infantil deberían tener (como tú) rango de cocineros de monasterio Zen.

Aunque has quitado las letras de lo que habías preparado para comer, que sepas que me dio tiempo a zampármelo.
No me iba a perder las láminas de manzana ácida.

Besos, maestra.

Anónimo dijo...

Vaya, pensé que no había salido el primero e intenté volverlo a escribir. Como ves, Heráclito era un sabio: no hay agua que se repita.

Y menos si uno ya está mayor...

Inuit dijo...

Apa codorníu, para ser maestra zen hay que estudiar mucho y tener una gran y profunda determinación. Inuit la tiene de hormiga, pero estoy convencida de que algún día me iluminaré y entonces no me cansaré de comunicar la esencia, la eterna existencia y la talidad hasta que me muera
Los de casa se han chupado los dedos con la comida, no es broma, me ha salido iluminada.
Un besos muy fuerte e Inuits

I. Robledo dijo...

Llegue apresurado...

Entre lindezas varias repare en algo asi como una receta de cocina...

Por culpa del Paulow, el de los reflejos, mis jugos gastricos se alborotaron...

Entonces sucedió: Me llamaron... Me esperaba una ensalada para cenar...

Volvi, presto a degustar tus platos y veo que los has quitado...

Luego diras que porque me enfado...

Je,je,je

Un abrazo, cocinera nordica

virgi dijo...

La verdad, Inuit, esa ilustración es una gozada, cargada de sugerencias.
No me extraña que te haya motivado. Muchos besos, muchos aromas, muchos pétalos

Inuit dijo...

Antiqvua, usted disimule haciéndonos creer que pasa hambre con las ensaladas, pero Inuit, que es muy observadora, ha visto su imagen de don Quijote y barriga de Sancho, a través de un aparador, donde parecía que María era la protagonista, pero el espectro del cristal se delataba.
Inuits

Inuit dijo...

Gracias Virgi por tus comentarios tan considerados y tiernos. Amo las Canarias, mucho, al Pedro Guerra, también (sus letras, su voz y las sensaciones de sus canciones. Desconozco la coherencia de su hacer y su ser. No hay día que no lo escuche un poco), es como que yo, en otra vida, fui de ahí.
Inuits

doctorvitamorte dijo...

Iniut, ahora comprendo por qué en mi jardín todavía no es primavera.
Corro a comprarme unas faldas mágicas

I. Robledo dijo...

Amiga, entre tu y yo...

Uno - Te juro que ese tipo llamado Antiqva no tiene la barriga del amable Sancho...

Dos - Te juro, igualmente, que tampoco es un espectro de cristal...

Tercero - En mi opinión no se merece, en absoluto, ser tratado de Usted... Es un tipo accesible, que accede incluso a charlar con gentes de clase plebeya... Y con los gatos, claro...

Cuarto - Con esto de los grafologicos puntos suspensivos me consta que el tipo está hecho un lío... Ya no sabe si los tiene que poner o no...

Amiga, y te dejo, me espera la ensalada cotidiana y un par de procesiones, aunque quizas soborne a Maria y me deje ver un documental de la Dos sobre los ultimos dias de Pompeya...

Un abrazo, amiga, y felices dias de fiesta

Inuit dijo...

Doctor,
Qué bien sabe usted captar el alma del paciente, con tan pocas letras y la carcajada que me ha sacado.
Tiene que darme la dicción de su consulta, para cuando pase por Zaragoza (un secreto, voy varias veces al año ;)))
Inuits

Inuit dijo...

¡Ay Antiqva! ,
Que seguro que no tenía las gafas puestas ese día, que la Inuit tiene esa edad de muchos ceros, que casi es una momia de un templo del tres al cuarto, que seguro que recibo el castigo de los dioses, que usted es amigo de los gatos y de sus secreto, que usted disculpe y que usted me perdone. Ahora mismo pongo unos inciensos en honor del dios más importante de los Egipcios para subsanar todo este descalabro.
Inuits