lunes, 27 de abril de 2009

Ferrodiario del Viernes ( La bellísima palabreja es de Codorníu)

Rodalies Mataró: google



Tiene sesenta y tres años pero podría pasar por menos. Hace doce que enviudó. Hemos coincidido tres viernes consecutivos en el mismo vagón y a la misma hora. Pienso que el horario obedece a sus necesidades, pero la elección del vagón tiene un interés de encuentro. Es vitalista, alegre, charlatana, pero con gracias, con modulación y soberanamente entretenida. Me cuenta, nos cuanta, porque los cuatro que vamos en el asiento mostramos un cierto interés por lo que explica, algunos se permiten intervenir, sonreír, pero no pasamos desapercibidas, menos mal que tenemos algún interés de contenido para el entorno. A esas horas de la noche, sobre las diez, el tren va abarrotado hasta Mataró, ahora que viene el buen tiempo casi hasta Calella.
Ayer, me refería la historia de su gata, entre otras muchas cosas. Su gata, no me acuerdo del nombre, soy tremendamente desmemoriada en fechas, números, nombres o apellidos; sólo recuerdo imágenes, creo que poseo una memoria visual que se activa cuando cierro los ojos...."A lo que íbamos". Su gata necesitó biberón durante tres meses porque se negaba a comer sólido, a saber los motivos íntimos de esta gata anoréxica, ahora sé que se comercializa leche para gatos. Esa gata de pecho blanco y lomo gris, según me comentó su dueña, sufre de una alergia gatuna resistente y persistente, que le levanta el pelo y no hay forma de solucionarlo con tratamientos. Le gusta comer pienso del bueno y pechuga de pavo de la marca Campofrío. No quiere ninguna otra marca y cuando tiene necesidad de estas delicias maúlla delante de la puerta del frigorífico. Me imagino una anuncio de pechuga de pavo con la gata de Ana y una sonrisa de una ternura casi iluminada se apodera de mis labios.


Escucho a Bach ( BWW 1060, adagio) y en estos momentos ni carne ni huesos me atan a esta forma corpórea.



15 comentarios:

mjromero dijo...

Pues tengo una amiga que cuando hablamos por tel. su gato la escucha y cuando ella se calla y hablo yo, su gato amulla hasta que yo me callo y habla ella...
parece increíble pero es cierto, solo que ella no entiende lo que le dice.
Qué felicidad cuando la música lo inunda todo y ni el cuerpo sentimos que exista...
Buenos días, querida inuit,
un abrazo muy grande.

gloria dijo...

Qué historias nos encontramos en los trenes, en los metros, en los caminos, sólo hay que poner oídos... y además tú nos lo traes aquí, gracias, Petita.
Ay, Bach... qué maravilla.
Un beso fuerte.

Martine dijo...

¡Cuánto me gustaría hacer este viaje en su compañia!
Gracias por traernos estos trozos de vida ferrodíaria...

Besos sobre raíles, Preciosa Inuit!

Isabel Mercadé dijo...

Cuántas estaciones de mi infancia, cuando cogíamos el tren, en cercanías se llamaba entonces, armados de palas, cubos y flotadores, y los trenes eran lentos e incómodos y nosotros tan felices, no siempre, pero sí en aquel tren.
Gracias por todas estas imágenes, preciosa Inuit.
Una abraçada gran gran.

I. Robledo dijo...

Ay, el encanto de las cosas sencillas...

(A mi me pasa lo mismo con los nombres y los numeros... Quizas es que tenemos la mente ocupada en otras cosas mas importantes... Ja,ja,ja.... O que nos falta alguna "vitamina"... Ja,ja,ja)

Un abrazo, amiga

Anónimo dijo...

¡Hombre! ¡Pechuga de pavo de Campofrío! Pero si es la que compro yo... ¡Es increíble!

Yo no digo nada. Pero es probable que entre la gata de tu texto y yo, haya eso que Castaneda (el de Las enseñanzas de Don Juan) llama "puntos de encaje" imperceptibles; aparentes chorradas o puertas de vaivén.

Un beso.
Pepe.

(Encantadores los ferrodiarios)

Anónimo dijo...

Perdón... vuelvo a entrar porque hay un detalle que me gustaría mejorar. Es éste:

La frase "aparentes chorradas o puertas de vaivén" surgió en mi mente como una pregunta. Sin embargo, al pasar por mis dedos me olvidé de los signos. Una vez corregidos, debe entenderse así:

¿aparentes chorradas, o puertas de vaivén?

Lo siento. Los escribidores estamos aún peor que los gatos de Campofrío

AlmA :) dijo...

Pues estaré atenta porque a esas horas también viajo yo... quizá oiga el maullo... o la buena conversación... y me una al vaivén de las palabras...

un beso
nariz con nariz

Librería de Mujeres Canarias dijo...

Desde estas islas destrenadas disfruto con tu crónica y sonrío imaginando el anuncia. También yo tengo una gata con alergia gatuna que la hace pelona (y otra que nos pide toda la comida que nos su pienso). Qué maravilla de audición.
Un abrazo.

Lena yau dijo...

Me habría gustadp compartir, tren y conversa, siendo invisible.

Si me nombres Mataro , Sant Andreu o Blanes mi corazón da un vuelco.

Saberte volando mientras escuchas un adagio es reconfortante.

Muchos besos, esquimalita petita!

Sara Royo dijo...

Los gatos son muy sibaritas...

Malvada Bruja del Norte dijo...

Pues como anuncio de pavo me parece extraordinario. Bach de fondo suave y los maúllidos haciendo contrapunto :-)

Anónimo dijo...

difícil no somriure tímidament al passar la mirada per les últimes paraules,

una abraçada..

Anónimo dijo...

¿Qué día es hoy...?

¡¡MUCHAS FELICIDADES!!

Y un montón de besos.

Pepe C.

A dijo...

Encuentros...Cuántas cosas se pueden aprender en los trenes de rodalies...Mil y una historias. Gracias por contarnos la tuya con tanta maestría.