miércoles, 30 de diciembre de 2009





No tendré palabras para sujetarte en mi pecho
ni brazos que vuelen lejos,ya sabes, nuestros.
Incluso la voz, hoy, enmudece.
Ha pasado un ángel de puntillas
no creas que lo vi, no,
aún no veo sin pupilas
lo intuí
como intuyo cada noche tu voz
y un abrazo ancho como el mundo me envuelve como una crisálida
a punto de ser un universo resplandeciente
pero carezco de ese tono
que las palabras no  me evocan y la música salva.
Un silencio hondo y extenso  me resuena.



1 comentario:

Lena yau dijo...

Un silencio hondo y extenso me resuena.

Silencio que metralla.

Que abarca a los insomnes.

Heermoso texto, Petita.

Regreso al blog, Reabro Mil Orillas.

te dejo dos besos!

Lena