Tiene el color y la textura visual de la nata que recubría la leche reposada, después de haberla hervido unos diez minutos a diferentes intensidades de calor. Subía y bajaba como las mareas, si no me olvidaba de ella, porque cuando esto sucedía, se oía la voz de mamá en la lejanía que me decía:- ¡¡¡¡Inuit, se fue la leche!!!!!!- No tendría dedos para contar la de veces que la leche se desparramó por los fogones, en el colmo de su orgasmo, impregnando de sus peculiar olor toda la cocina.
Cosas mías o tuyas o quién sabe...cotidianas, insignificantes, muy, muy nuestras.
Me gusta el Camino
de la vida ordinaria.
Crecen tupidas enredaderas
en las grutas rocosas.
Anhelando los parajes desérticos,
con ansias de vagabundear,
soy un viejo compañero
de estas nubes blancas
Han-Shan
de la vida ordinaria.
Crecen tupidas enredaderas
en las grutas rocosas.
Anhelando los parajes desérticos,
con ansias de vagabundear,
soy un viejo compañero
de estas nubes blancas
Han-Shan
Del blog de :Made
18 comentarios:
La mejor Inuit, la que sueña y hace soñar, la que vuela y invita a volar….La Inuit que aparece y lo convierte todo en poesía…
Besossssss
Hola Inuit:
Interesante la invitación que nos haces de observar el cielo al revés. Esas nubes no se vienen encima, sino que las veremos -y de hecho las vemos- "subir" como la leche que repartía un señor con unos tremendos y brillantísimos cubos de aluminio -con una tapa con cadena-. En mi casa no eran diez minutos sino "tres hervores" y, generalmente, siempre se escapaba en el tercero.
Ya, casi, casi la magdalena de Proust, ¿no?
un saludo,
hugo
Gracias Petitesa, simpre tan agradecida.
Inuit.
.......
Hugo,
Ahora que pienso, eran tres subidas y tres bajadas (tres hervores)que, seguramente, a mi me parecían diez minutos o tres horas, porque en ese corto espacio de tiempo el riesgo y el descalabro sería como un chicle alargándose de la boca hacia fuera.......larguísimo, uf.
Inuits
Mira no'más, no se me ocurrió pensar en ese orgasmo de la leche, jaja y sí, tienes razón.
Yo odiaba que se me cayera, porque el limpiar la estufa era una penitencia.
Ahora la cambié por la caja. Oh..
Besos pequeña y grande Inuit.
"Hay olores perpetuos y perennes..."
Son cosas nuestras, sin duda.
un abraço
Con la luz de la atención en las "cosas insignificantes" podemos detener la mente que salta.
Pero si te olvidas de ella, y te vas al sí-mismo, la que salta es la leche.
Jajaja... Muy bueno, amiga. Eres mágica.
Un beso sabatino, sabático, sabandeño...
es cierto, tiene el mismo color y textura.
cosas cotidianas,nuestras, íntimas, irreemplazables.
estalla*
el recuerdo
y
nos
llena de
luz
el pecho*
mil besos!
Y muy tiernas y sugerentes.
Pasan a nuestro lado dejando un aroma que permanece a través del tiempo.
Un abrazo
Querida amiga, te paso este blog:
http://caminando-made.blogspot.com/
Te recomiendo veas las fotografías y leas los poemas de Han-shan, sobre todo el último.
Besos impregnándolo todo.
...traigo
sangre
de
la
tarde
herida
en
la
mano
y
una
vela
de
mi
corazón
para
invitarte
y
darte
este
alma
que
viene
para
compartir
contigo
tu
bello
blog
con
un
ramillete
de
oro
y
claveles
dentro...
desde mis
HORAS ROTAS
Y AULA DE PAZ
TE SIGO TU BLOG
CON saludos de la luna al
reflejarse en el mar de la
poesía...
AFECTUOSAMENTE:
INUIT
DESEANDOOS UNAS FIESTAS ENTRAÑABLES OS DESEO FELIZ AÑO NUEVO 2010 Y ESPERO OS AGRADE EL POST POETIZADO DE LA CONQUISTA DE AMERICA CRISOL Y EL DE CREPUSCULO.
José
ramón...
Amiga, es cosa sabida que a uno le encanta mirar y fotografiar las nubes...
Cuando, además, ellas simulan ser requeson, como es el caso, entonces uno se vuelve loco...
Jamas sospeché, no obstante, que esa perfidia de las nubes, transformadas en leche cuajada, ocultaba orgasmos miticos...
¡Quien lo iba a pensar!
Un abrazo, Inuit
Conociendo tu blog,me gustan las fotos y lo que escribes.
El texto de Han Shan va bien con tu foto.
Esta última entrada me trae recuerdos de infancia
Un saludo.
color
llum
somriure
alegria...
gràcies per la lluna!!
salut estimada!
No conocia este espacio,llegue,me gusto tu decir poetico y ya me quedo leyendo otros post anteriores.
Saludos.Luis
Bela foto.
Eso si que era leche, con sus dos dedos de nata. Ahora directa del paquete al microondas.
Esta metáfora es realmente "muy de algunos" o quién sabe, princesa Inuit
A mí también me fascinaba de pequeña quedarme inmóvil mirando esa lenta ebullición y después el arrebato. La leche me parecía un ente apasionado.
Me ha gustado mucho que me lo recordaras y ese cielo...
Un petó molt gran.
Petitapetitesa tiene razón, la Inuit que lo convierte todo en poesía. Lo que cuentas sale no ya a flote sino que bulle lejos de la superficie, encantada de que haya cosas que no se quieran guardar.
Querida Inuit, te mando un fuerte abrazo.
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